elegir y combinar técnicas de la Psicología Humanística de manera ordenada y gradual, para producir en tí y las personas con quienes trabajas grados de:
- ampliación de la conciencia sensorial
- darse cuenta
- contacto interno
- apertura a la experiencia vivida en el aquí y el ahora
- un paulatino conocimiento y aceptación de si mismas
- conocimiento y flxibilización de las creencias nucleares en las que nos basamos para percibirnos y percibir al mundo
- coherencia entre el sentir, pensar y actuar
- aprendizaje para la convivencia
- creatividad
- despliegue del potencial
- desarrollo de la persona como un todo responsable en sí mismo, consciente y libre;
para llegar a un auténtico cambio que supera con mucho la mera conprensión intelectual de nuestros problemas y se da en todos los niveles de la persona: un cambio desde lo profundo del organismo.
